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REPRODUCIMOS LAS PALABRAS QUE EL CONCEJAL JOSÉ SÁNCHEZ RAMÍREZ HA FACILITADO A TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE ASISTIERON A LA MOCION DE CENSURA. YA QUE NO LE PERMITIERON LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DURANTE EL PLENO CELEBRADO EL DÍA 5 DE ENERO DE 2005. Quiero contaros mi verdad Saint Ouen Morin (Francia), 2 de enero de 2005. Estimados vecinos: En los últimos días se han dicho muchas cosas sobre mi actuación. Yo, con estas breves palabras, quiero contaros, sin tapujos, mi verdad, que no es absoluta, pero es mía y en ella creo. En principio quiero aclarar que he pasado las navidades en Francia, en el pueblo de mi mujer, como lo venía haciendo los últimos 10 años. Ni he estado secuestrado, ni incomunicado, ni en Cuba, lo que me hubiese gustado pués en Francia el termómetro ha marcado temperaturas muy bajas. Por otra parte, es de dominio públicoque mis relaciones con el equipo de gobierno saliente no eran las adecuadas. Prácticamente desde que tomé posesión de mi cargo he tenido que morderme la lengua y comulgar con ruedas de molino por mantener la palabra dada a un amigo, aunque Bormujos era lo que importaba. No voy a negar que el pacto de gobierno me ilusionó en un principio, pero el día a día fué dejando claro que para mi pueblo ese maldito pacto era una terrible carga difícil de justificar y, sobre todo, soportar. El pacto significaba, mantener un alcalde dictatorial, déspota y caciquil que se creía alcalde por derecho divino y que era un ignorante en los más elementales temas de política municipal; un grupo de concejales socialistas mal avenidos, malgastando dinero público de manera irracional y perjudicial para Bormujos (césped artificial del campo de fútbol municipal, pistas de tenis, carril bici, conciertos culturales, viajes de concejales y no concejales con cargo al presupuesto municipal, ...); y un grupo de concejales de AIBLP (más que un grupo una señora, su escudero y un inocente que creyó en ellos) sin poder para realizar su trabajo. El señor Gallardo se jactaba públicamente de haber conseguido paralizar las delegaciones de AIB. ¡ Inocente! Por la calle, siempre en conversaciones privadas, muchos vecinos, incluidos reconocidos socialistas (algunos hasta exconcejales de este Ayuntamiento) me pedían un gesto que pudiera solucionar el asunto, pues ya no se podía seguir así. Juan Antonio Iglesias Moreno no era el alcalde que Bormujos necesitaba. Trabajadores del Ayuntamiento de Bormujos a los que se les ha humillado (puedo dar nombres); ciudadanos a los que se les ha maltratado (asociación de fibromialgia; padres de alumnos del Instituto Los Álamos y del colegio Padre Manjón, profesores del Instituto Los Álamos,...); Bormujeros de bien que jamás fueron atendidos, reclamaban un cambio en la forma de hacer la política municipal de Bormujos. Ya el día tres de noviembre de 2004 les dejé claro a mis excompañeros de AIBLP que me era imposible continuar así y que me quería marchar, de hecho presenté mi dimisión, que no fué aceptada. Para continuar solicité algunos cambios: libertad absoluta en mi trabajo sin que el señor Iglesias o cualquier otro de sus colaboradores dificultara mi labor; un espacio digno para que el equipo de personas que conforman los Servicios Sociales pudiera trabajar (solicité la cesión del ambulatorio hoy cerrado) y una persona que dependiera directamente de mí para el mantenimiento del colegio. Nadie me tomó en serio, pues a día de hoy, casi dos meses después, ninguna de esas reivindicaciones han sido aceptadas. Por lo tanto, por dignidad personal, por amor propio y por humanidad, no podía continuar ni un minuto más formando parte de un equipo de desgobierno como el que ha sufrido nuestro pueblo en el último año y medio; con un alcalde inútil, una concejal de cultura inoperante, un delegado de hacienda con ansias de poder, un delegado de personal que huele a rancio en sus métodos y en su filosofía, un delegado de medio ambiente inexistente y un delegado de seguridad ciudadana al que sus propios compañeros ignoraban. A ello había que unir un matrimonio que lleva 17 años mangoneando en la política municipal de Bormujos. No podía seguir. Sé que algunos han hablado de traición en una campaña vil y despreciable propia de otros territorios más al norte de España. Campaña de acoso y amenazas a mi familia, que no son responsables de nada, amparándose , como decía aquel, en el anonimato de la noche. A ellos quiero decirles que durante un año y medio sí he sido un traidor, traidor a mis ideales, a mi pueblo y a los votantes. A mi familia (esposa, padres, hermanas, tíos, primos y amigos) quiero darles las gracias por su apoyo incondicional ante este linchamiento al que he sido sometido, y les hago una reflexión : espero que los responsables materiales e intelectuales rindan cuentas algún día ante Dios y ante los hombres. Quiero que sepan todos: en mi actuación no hay intereses personales, ni deslealtad, ni traición. Sólo puedo decir que todo lo que he hecho, lo he hecho porque para mí sí: BORMUJOS ES LO QUE IMPORTA. |