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Por Ramsés 
Según nos cuentan el señor Iglesias desde su palacio de la calle Currillo de Bormujos (caseta del PSOE) estalló de ira al comprobar como 433 personas se reunían en la caseta municipal para cenar en la III noche de nuestros mayores en la feria, organizada por el delegado de Servicios Sociales don José Sánchez, y el no había sido invitado. “¡Cómo osa el niñato, el cáncer de la democracia, el maldito transfuga, no invitarme a mí, el exalcalde socialista a un acto como el de la cena! ¡Yo que me he venido de la playa exclusivamente para acudir a ese acto! ¡Yo, el último alcalde socialista de Bormujos! ¿Veis como ese niño es un fascista, un ratero y un c...?” se le escuchó decir a gritos en su caseta. Según pudimos comprobar, estuvimos allí, en la cena no había ningún político salvo el responsable de la organización, señor Sánchez, y Anita Hermoso, que últimamente está en todas partes menos donde debe ¿Por qué será? ¿Las elecciones?. No había ningún político más, ni falta que hacía. Las políticas sociales, educativas y deportivas deben estar fuera del debate político de lo contrario se va contra el pueblo. Eso es precisamente lo que hacen los señores Iglesias y Gallardo. A ellos se les olvida que siendo uno alcalde, el más breve de la historia de la democracia en Bormujos, y el otro delegado de hacienda, nunca se invitó a la oposición a los actos que organizaba el Ayutamiento. Juan Antonio el Breve quería toda la gloria para él, “Lo único a lo que aspiro es que mi nombre aparezca en muchas placas en Bormujos” solía decir desde su poltrona a sus intimos. El enfado del señor Iglesias duró toda la feria y cual rey destronado lloraba por las esquinas recordando su corto reinado ¡Pero qué malo es el tránsfuga! |