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Las 700 familias de Bormujos que tienen a sus hijos en el CEIP Padre Manjón están muy preocupadas por la situación de desamparo en que se encuentran los pupilos debido a la pasividad de la delegación provincial de educación que mantiene a los niños y niñas en un Centro que tiene ya 70 de antigüedad y no cumple los requisitos mínimos de seguridad. 
(foto de archivo) Los padres y madres llevan años buscando soluciones en reuniones con el delegado Mougán y tienen la impresión de que “no hay voluntad de hacer nada y mientras los estudiantes están en una situación precaria”. El escrito que van a presentar denuncia que “los menores se ven obligados a recibir formación en unas instalaciones que carecen de las medidas de seguridad necesarias y adecuadas, tanto para prevenir posibles accidentes, como para afrontar incendios u otras circunstancias anómalas similares. El edificio no posee un plan de evacuación en caso de accidente o catástrofe natural; su estructura es anticuada, diseñada en una época en la que no se tenían en cuenta estas medidas de prevención, no está preparada para un posible desalojo en caso de peligro; las escaleras de incendio y salidas de emergencia son insuficientes y prácticamente sin indicación adecuada, en uno de los edificios el circuito de agua para la lucha contra incendios no tiene conexión con la línea de distribución de agua general, las mangueras de extinción de incendios están de “adorno”, hay aulas que en caso de incendio, por ejemplo, están condenadas y los niños tendrían que salir por las ventanas (desde una altura de una primera planta), probablemente tirándose. El jueves 7 de diciembre presentarán también un escrito con 500 firmas solicitando una nueva reunión con el delegado Mougán. Copia de este escrito se adjuntará a la denuncia que se presentará ese mismo día en el Defensor del Menor.
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